Hoy hace un año que mi vida cambió para siempre. Yo sabía que nada volvería a ser igual, para bien o para mal. Tanto esfuerzo y sufrimiento había dado su fruto. Aquel día me presenté allí sin haber dormido apenas, con los nervios de punta. No tenía ni idea que qué iba a ser de mi vida, de si iba a lograrlo o no. Tomara la decisión que tomara mi vida iba a dar un giro de 180º. Mientras estaba sentada en aquella sala, mirando, escuchando y tachando, me sentí más sola que nunca. Y al final ocurrió. Apreté el ENTER, el botón que decidiría mi futuro. Cuando tomé el camino a la calle por aquel frío pasillo, no acababa de creerme lo que había pasado. Y ya en la calle, apoyé mis cosas sobre un muro y me harté de llorar.
De todas formas, aunque no fue un día todo lo feliz que debía ser en aquel momento, ahora me alegro de que haya sucedido.
