Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexiones. Mostrar todas las entradas

lunes, 11 de mayo de 2015

Cómo pasa el tiempo

Hay que ver cómo pasa el tiempo. En un momento estás empezando un nuevo proyecto lleno de ilusión y miedo a la vez. Y al siguiente estás viendo la recta final ante tus ojos o pisando ya la línea de meta. Y te preguntas qué ha pasado en medio y ni tú mismo te sabes responder. Es como si Sabina te hubiera robado el mes de abril. O todos los abriles de los últimos años. Como esos besos que no se han dado y los te quiero que no se han pronunciado. Nadie sabe dónde van. Pero en esos años de amnesia anterógrada algo se ha ido fijando en tu mente, en tu piel, en tu alma. No está muy claro el qué, pero algo. Y no te queda más que dar las gracias a un Dios en el que no tienes claro si crees por el tiempo vivido y por lo que quiera que hayas aprendido por el camino. Aunque no te vaya a servir para nada. O sí. A veces aunque no te des cuenta de que aprendes, lo haces, Y te das cuenta en los momentos más insospechados. Y de nuevo das gracias.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Tal vez

¿En qué momento se da uno cuenta de que su destino es estar solo? Tal vez cuando han pasado casi 5 años sin una relación de verdad. Tal vez cuando descubres que los hombres solo te utilizan. Tal vez cuando ves que todos a tu alrededor empiezan a establecer relaciones serias. Tal vez cuando tu reloj biológico ha dejado de sonar (¿alguna vez sonó?). Tal vez cuando decides que en tu armario no cabe la ropa de otra persona por mucho que aprietes la tuya. Tal vez cuando estás deseando llegar a casa para estar solo. Tal vez hace tiempo que descubrí cuál era mi destino, pero me estaba empeñando en disimular. Tal vez.

lunes, 13 de agosto de 2012

Sí sé

Sí sé... bailar hasta ya no tener sensibilidad en los pies.
Sí sé... decir lo que siento a la gente que aprecio.
Sí sé... comerme una bolsa entera de papas fritas de una vez.
Sí sé... pedir perdón cuando meto la pata con alguien (otra cosa es que acepte mis disculpas).
Sí sé... hacer reir a la gente.
Sí sé... reconocer mis limitaciones y defectos.
Sí sé... hacer volteretas seguidas hacia atrás bajo el agua.
Sí sé... quererte aun a pesar de todo.
Sí sé... no sé... Sigo sin saber nada.

jueves, 9 de agosto de 2012

No sé...

No sé... hablar de amor sin sentir nostalgia.
No sé... lavarme los dientes sin llenarme de pasta.
No sé... escuchar esa canción sin sentir un escalofrío.
No sé... comer de forma comedida.
No sé... morderme la lengua.
No sé... luchar por las cosas que quiero.
No sé... vivir sin mi móvil.
No sé... aprovechar ciertos momentos.
No sé... dejarme comida en el plato.
No sé... hacer amigos.
No sé... llevar un plato de sopa sin derramarlo.
No sé... hablar de tí sin sentir nostalgia.
No sé...
No sé...
No sé nada.

lunes, 16 de abril de 2012

Al revés del pepino...

Cuando todo sube, yo me empeño en bajar lo más abajo posible. Cuando todo se mueve, yo me quedo quieta en un rincón. Cuando la gente ríe, yo quiero llorar. Cuando la gente me abraza, yo me quiero soltar. Cuando todo se recompone, yo intento descomponerlo un poco más. Cuando quiero hacer daño, no lo hago. Cuando no lo quiero hacer, lo hago. 
Lo que no entiendo es por qué tengo que ir siempre al revés del pepino...

jueves, 16 de febrero de 2012

Everyone has a secret...



Todo el mundo tiene un secreto. Del tipo que sea. Algunos ocultan un amante. Otros, una doble vida. Otros esconden una adicción irrefrenable a comprar zapatos.
 No creo que haya nadie en el mundo que cuente absolutamente todo. Es más, diría que es contraproducente, ya que te expone totalmente ante la gente y hace que el misterio desaparezca . Ya no quedaría nada de nosotros en el tintero. Todo a la vista. Seríamos transparentes. Ninguna capa que nos proteja de las inclemencias del tiempo, de la vida.
Yo abogo por ser sinceros, pero mantener en cierto modo el misterio, para que siempre tengamos algo con qué sorprender...

sábado, 17 de diciembre de 2011

Aceptándose

Yo no es que sea una antigua ni una estrecha de mente, pero soy de las que piensa que la gente debería vestirse acorde a su edad. Todo esto viene a que vi un día por la calle a una niña de unos 14-15 años maquillada y vestida como si tuviera 25. Días más tarde vi a una mujer de unos 40 años o más en una conocida tienda de ropa llevándose al probador un mini-short de lentejuelas que bien podría hacer sonrojarse a la mismísima Rihanna. Le decía a una amiga el otro día, muy a cuento de esto, que es curioso como cuando eres adolescente, quieres aparentar ser mayor y cuando te vas haciendo mayor, quieres aparentar ser más joven. Yo no digo que la mujer de 40 se tenga que vestir de señora. Se puede vestir de manera juvenil y sexy con 40, pero todo dentro de unos límites. ¿¿Un short de lentejuelas?? No por Dios. Yo a los 20 me ponía camisetas que enseñaban el ombligo. Con más de 30 ya no me parece apropiado enseñar ombligo. Al menos yo. Es mi opinión personal. 
Todo esto está relacionado también con el hecho de que nadie está contento con lo que tiene. ¿Que eres joven? Pues pues te maquillas y pones tacones para parecer mayor. ¿Que eres vieja? Pues te haces "liftings" y te pones botox para parecer joven. ¿Que tienes pelo rizado? Te haces un alisado chino. ¿Que lo tienes liso? Pues te pones rulos o te lo ondulas. ¿Que eres alto? Pues te pones zapatos planos o caminas algo encorvado. ¿Que eres bajito? Pues te pones zapatos con plataforma... etc, etc, etc.

¿Tan difícil es aceptarse uno mismo como es, con su edad, su aspecto, su pelo y su altura? ¿Por que esta continua insatisfacción con nuetsro físico? ¿Es algo intrínseco a la raza humana? ¿O sólo al sexo femenino? ¿No es más fácil aceptar lo que nos ha sido dado por genética que intentar cambiarlo?

domingo, 20 de noviembre de 2011

Decepciones

¿Cuántas decepciones es capaz una persona corriente de soportar? Vienen una detrás de otra. A veces me sorprendo porque no me las espero en absoluto. Muchas han sido las veces en las que me he planteado que espero demasiado de la gente y eso no es bueno. ¿Cuál es la solución? ¿No esperar nunca nada de nadie? ¿Ser autosuficiente? Tal vez. Pero qué triste es eso. Si uno no puede esperar ciertas cosas de amigos y familia, ¿de quién las va a esperar? De los desconocidos desde luego que no. Me desinflo, me canso. Y no sé cómo ha podido cambiar todo tanto en tan poco tiempo. Será por mí, seguramente...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Los sueños

¿Dónde van los sueños no cumplidos? ¿Lo sabe alguien?  Bécquer tuvo la misma duda con el amor que se olvida. Él llegó a la conclusión de que los suspiros son aire y van al aire, y las lágrimas son agua y van al agua. Pero con el amor se quedó pillado. ¿Es posible que los sueños no cumplidos vayan al mismo sitio que el amor olvidado? ¿Irán a una especie de depósito gigante donde se acumularán los de todas las personas del mundo?  ¿O irá cada cosa a un compartimento determinado? Los sueños con los sueños, el amor con el amor. Si es así, ¿dónde se localizan? ¿En alguna parte del mundo conocido? ¿O tal vez en otra dimensión no accesible para los que vivimos en un mundo tridimensional? 
¿Y si simplemente no van a ningún sitio? ¿Importaría acaso? Si al fin y al cabo, como dice la RAE, los sueños son "cosas que carecen de realidad o fundamento, y, en especial, proyectos, deseos, esperanzas sin probabilidad de realizarse". Y, sin embargo, seguimos teniendo sueños durante toda nuestra vida. La vida se basa en tener sueños. 
Dice Calderón de la Barca: "¿Qué es la vida? Una ilusión, una sombra, una ficción, y el mayor bien es pequeño; que todo en la vida es sueño, y los sueños, sueños son".

viernes, 28 de octubre de 2011

Sin pena ni gloria...


La mayoría de los días se suceden sin pena ni gloria. Aunque de vez en cuando alguno destaca para bien o para mal. Ayer me llevé una bronca con más o menos razón, todo depende de cómo se mire. Pero hoy me llevé un besazo no previsto de alguien a quien he cogido mucho cariño y que me hace pensar que me aprecia mucho, cosa que yo no sabía. Buscando en el baúl de los recuerdos (como dice la canción) veo que hay cosas, gestos y palabras que me demuestran a diario que yo no he pasado por este mundo sin pena ni gloria. Es verdad que cada uno de nosotros es único e irrepetible y esto es algo que tenemos que recordarnos a diario, sobre todo cuando nuestra autoestima se derrumbe. Aunque nos creamos insignificantes somos mucho para algunas personas y sin nosotros las cosas no serían igual. Recordad eso. Hay una frase que me encanta y que seguramente mucho conoceréis y dice algo así como "sólo eres una persona en el mundo, pero para alguna persona tú eres el mundo"

viernes, 21 de octubre de 2011

Si te he visto no me acuerdo...

Estaba pensando ahora la mismo que la vida no es alguien con quien hacer tratos. Cuando menos te lo esperas te pega la puñalada. He ido aprendiendo con los años a intentar no deberle nada a la vida y a no esperar nada de ella. Me cojo lo que me corresponde cuando quiero, no sea que luego desparezca y si te he visto no me acuerdo. Deberíamos hacer todos lo mismo.

sábado, 8 de octubre de 2011

No puede comprarme amor





Ya lo dice la canción: el dinero no puede comprame amor. Tanta obsesión que hay con el dinero. Ser ricos, tener lujosas casas, caros coches, viajar en primera clase y hospedarse en hoteles de 5 estrellas... Mucha gente sueña con ello. Oye, ¿a quién no le gustaría no tener que preocuparse más de las facturas? A mí me encantaría. 
Pero el dinero no da la felicidad. Es un tópico, cierto, pero el tópico más cierto que he escuchado jamás. ¿De que le sirvió a Michael Jackson? Una vida repleta de dinero y fama, pero también de falta de intimidad, de inseguridades, de engaños... ¿Y a Rocío Jurado? Su fortuna no le dio la curación. ¿Y a Lennon? El dinero no le hizo inmune a los disparos de aquel tipo.  
Siempre he pensado que el dinero es algo que está ahí para pagarnos las deudas, sí, pero también para disfrutar de él. Cuando nos vayamos de este mundo nos iremos igual de pobres que cuando llegamos.
Disfrutemos de las cosas que el amor no puede comprarnos. He ahí la verdadera felicidad.

miércoles, 6 de julio de 2011

Caminante no hay camino... ¿o sí?

Me cuesta creer en el destino, pero al mismo tiempo hay cosas que me cuesta creer que pasen por casualidad. ¿No teneis a veces la sensación de que los planetas se han alineado para que esteis en un lugar concreto en un momento concreto? Yo a veces lo siento así. Tengo la sensación de que todo encaja tan bien que es imposible que no estuviera ya preparado de antemano. ¿Quiere eso decir que toda nuestra vida está ya determinada hagamos lo que hagamos? Todos hemos dicho, pensado u oido alguna vez esa frase de "a ver que me depara el destino". La verdad es que creemos más en un futuro predeterminado de lo que nos gusta reconocer. Y esto a mí me da miedo. En realidad prefiero seguir sin creer en el destino. Me gusta más creer que podemos ir haciendo nuestro caminito día a día y que nada nos obliga a ir por un sendero concreto.

martes, 7 de junio de 2011

Sólo a veces

A veces me gustaría ser etérea, no pesar, no tocar el suelo con los pies y mucho menos con las manos.

A veces me gustaría poder cambiar el tiempo, el mundo, los hechos, desplazarme por entre los minutos y manejarlos a mi voluntad.

A veces me gustaría no estar, desaparecer, no existir, evaporarme, que nadie me vea durante un buen rato.

A veces me gustaría que otros vieran las cosas como yo las veo o verlas yo como las ven ellos, meterme en la cabeza de los demás para saber qué piensan o que la gente se metiera en la mía para ver qué pienso yo.

A veces me gustaría que se me viese, existir, ser alguien.

A veces... sólo a veces.



martes, 17 de mayo de 2011

Crees que conoces a la gente...

... y resulta que no. Y eso no sé si es bueno o es malo.

domingo, 1 de mayo de 2011

Insulsa

No quiero estar trabajando cada minuto de mi vida, pero encuentro que sólo cuando trabajo mi existencia tiene algún sentido. Fuera de allí, mi vida es insulsa. No hago nada. Creo que hacía años que no estaba siempre tan aburrida. Sólo que la última vez ni siquiera tenía trabajo que me reconfortara...

miércoles, 16 de marzo de 2011

¿Cómo sería...?

Últimamente me ha dado por pensar cómo será tener en torno a los 30 años y tener un cáncer. No es que esté en plan dramática. Es que he visto varios casos por ahí y como yo estoy en ese tramo de edad me he intentado poner en el lugar de esas personas. 
30 años y un cáncer de recto con metástasis. 34 años y un cáncer de colon operado 3 veces. 30 y pocos y un cáncer de mama avanzado. 31 años y un tumor hepático.
Durísimo tener que hacerse a la idea de ello. Durísimo para tu familia. Durísimo para tus amigos. Ya nadie está a salvo del cáncer. Da igual que seas joven o viejo, rico o pobre, famoso o desconocido. No importa que hagas vida sana, que vayas al gimnasio, que no comas carne, que no te drogues... Si te tiene que pillar, te pilla. Y lo hace, vaya si lo hace. Me cuesta hacerme a la idea de algo así. Vivir sabiendo que el final está cerca. Lo peor es que podría estar escribiendo ahora mismo y un tumor desarrollándose en alguna parte de mi cuerpo (vaya, no quería ponerme dramática).
La conclusión de esto vuelve a ser la misma que en otras ocasiones. Hay que aprovechar cada instante. Hacer lo que uno quiere en el momento, porque tal vez un día no puedas. En definitiva, vivir.

sábado, 12 de marzo de 2011

Cita ineludible

A veces la gente se va y no puedes hacer nada para evitarlo. Ocurre sin más. Da igual el tiempo vivido, las cosas pendientes, la gente que queda atrás. La cita es ineludible. En realidad lo es para todos tarde o temprano...


sábado, 26 de febrero de 2011

Malgastando

¿Creeis que aprovechamos la vida como deberíamos? Somos unos ingratos. Todos los días nos son concedidos 1440 minutos, de los cuales malgastamos la mayoría. Entre lo que pasamos durmiendo, comiendo, viendo la tele, mirando internet, enfadándonos, discutiendo y lamentándonos por un montón de cosas, la vida se nos va yendo sin hacer las cosas que realmente queremos hacer. Pero este es solo mi punto de vista. Así que debería aplicarme el cuento.

martes, 22 de febrero de 2011

Love is to give?

Hoy caminaba de vuelta del trabajo y me crucé con una chica que llevaba un bolso bastante bonito. Me fijé que llevaba una frase escrita: "Love is something to give" o algo así (si es que tengo una memoria terrible). Es decir, el amor es algo que debe darse. Eso me hizo pensar. Esa frase define el amor como algo altruista, algo que debemos regalar al prójimo y sin esperar nada a cambio.  A ver, eso está muy bien, pero ¿significa no podemos quedarnos ni un poco? Pero ¿y todo eso de que debemos querernos a nosotros mismos antes de querer a otro y que nos quieran? Así es imposible, regalando amor a mansalva. Decía Samantha Jones, uno de los personajes de Sexo en Nueva York: "Te quiero mucho, pero me quiero más a mí". Ese es el espíritu. Creo que el amor es un bien muy preciado que cada uno tiene y es importante tener mucho amor que dar, pero debería ser obligatorio guardarnos algo para nosotros mismos antes de darlo. Yo misma me he pasado la vida regalando amor a gente sin quedarme yo nada. Y así me iba. Sin autoestima, sin "amor propio", nunca mejor dicho. Ahora que he ido recuperando el amor que había ido entregando por ahi, estoy haciendo un fondo, un plan de pensiones de amor. Ese se quedará ahí para mí, para tener una reserva para el futuro, por si sigo sola dentro de 30 años. Entonces tendré mi cuenta corriente solo a mi nombre.