Mostrando entradas con la etiqueta Tesoros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tesoros. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de julio de 2011

El Museo del Prado

Es un lugar especial. Creo que hacía alrededor de 15 o 20 años que no iba. Cuando me he ido acercando y he visto sus altos muros, sus columnas, su majestuosidad, en definitiva, me he sentido pequeñita. La luz ilumina de manera diferente el museo, con timidez, como si se sintiera intimidada de la grandeza física y artística del mismo. En una de las puertas reposa la estatua de Velázquez,sentado, pensativo, ajeno a la maravilla que tenía a su espalda. Una vez dentro, no pude evitar que un escalofrío me recorriera. ¡Cuánto arte entre esas paredes! En sitios como este recuerdo que mi vocación frustrada una vez fue la Historia del Arte. Pero no pudo ser. Aunque sé que nunca es tarde.
Tengo especial debilidad por Velázquez y al ponerme frente alguna de sus obras más significativas sentí que se me ponían los pelos de punta. Las Lanzas, Las Hilanderas, La fragua de Vulcano... Sin menospreciar a otros grandísimos artistas allí reunidos: Goya, Rubens, Ribera, Tiziano, El Greco... Y otros muchos que descubrí ayer.
Y es que entre tanta grandeza uno siente la solemnidad del que está en algún santuario, en este caso, el santuario del ARTE.

viernes, 11 de marzo de 2011

Para el recuerdo

Una de las mejores escenas de Disney... Lo mejor, ¡el último pingüino tirándole besos a Mary!

lunes, 11 de octubre de 2010

El hotel

He pasado el fin de semana en un congreso de médicos de atención primaria, rememorando mi pasado como médico de familia. Curiosamente aún me siento más médico de familia que cirujano. Llevo poco tiempo supongo, pero no puedo evitarme sentirme "disfrazada" cuando me pongo el pijama verde...
Bueno, me invitaron al congreso (una gran amiga mía era la organizadora). Un congreso de ámbito nacional al que asistieron cerca de 7000 médicos de toda España. Alucinante el volumen de gente que había. También me invitaron al hotel. 
El hotel... Ufff, casi indescriptible, pero voy a intentarlo porque se merece un post exlusivo.  Hotel Villa del Conde, una maravilla de hotel de 5 estrellas al borde de la playa de Meloneras, en el sur de la isla de Gran Canaria. Fue construido a modo de réplica de un pequeño pueblo del sureste de la isla llamado Agüimes. El edificio central es una réplica de la iglesia del pueblo.


Dentro está la recepción y un bar. Las columnas y
la gran lámpara también recuerdan a una iglesia, o casi a una catedral.


El piano de cola, los sillones, las lámparas... todo era perfecto.











Entonces subí a mi habitación. La verdad es que era preciosa. Baño con bañera y ducha, dos lavabos, bidé, albornoces, secador, geles, champú...


La vista desde mi ventana era inmejorable. De hecho, veía atardecer desde el balcón...



El resto de hotel eran pequeños edificios imitando las casas típicas de los pueblos de la isla que contenían las habitaciones. Todos los bloques eran diferentes. Realmente parecía un pequeño pueblo.
















Y las piscinas... Había de agua dulce y de agua salada. Y una de ellas tenía arena y la entrada era gradual, como si fuera una playa.











Impresionante, ¿eh? Yo jamás había estado en un sitio así...










Y de noche, las torres se iluminaban...

La comida era estupenda y el trato inmejorable. El congreso estuvo muy bien, pero entenderéis que  no fuera lo que más me impresionó...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Crónica de una quedada bloguera (os advierto que he soltado un rollo importante)

Mi fin de semana empezó saliendo del hospital un viernes a las 9 y pico de la mañana tras una guardia horrible. Llegué a casa sobre las 10. A la 1 me venían a recoger para ir al aeropuerto y aún tenía que hacer la maleta y varias cosas más así que no pude dormir nada. Ya en el aeropuerto, sentada en la terminal correspondiente, empecé a pensar en la aventura en la que me embarcaba. Iba a coger un avión para ir a Madrid a encontrarme con un grupo de personas muy heterogéneo: unos muy conocidos, otros apenas conocidos y otros desconocidos. Qué emocionante, pensé. Me moría de ganas de que llegara la noche.
Un par de cabezadas poco fructíferas en el avión, dos trasbordos en el metro de Madrid y un pequeño paseo y ya estaba en el hostal. Me reencontré primero con PerroA (supongo que Pérrez estaría en su bolsillo porque no se pierde una) y con Guti. Fue un encuentre muy agradable, pero breve porque yo necesitaba dormir un poco. Me acosté, pero no pegué ojo porque me habían dado una habitación junto a la recepción. Aún así descansé la vista y las piernas. Una ducha, unos toques de maquillaje y al encuentro de otra parte del grupo que decía estar en la Plaza de Oriente. Dios, cómo disfruto andando por Madrid. Allí me encontré de nuevo con PerroA y Guti, y además con Phant y Shigella, con los que había compartido una semana entera en Las Palmas. Una llamada de R nos llevó a la Puerta del Sol, bajo el reloj. Un punto de encuentro emblemático. Conocernos en el km. 0 iba a ser un momento muy especial.
Estuvimos esperando un buen rato y yo decidí llamar a Rayajo, que finalmente no pudo unirse a nosotros por motivos personales, aunque me consta que le hubiera encantado. Mientras hablaba con él me separé algo del grupo para oir mejor, pero estaba atenta a la llegada de R, que venía con un amigo (Toño) y con Proyecto de Escritora. Como R me había dicho que su amigo era muy alto y yo ya lo había visto a él y a PE por foto los reconocí enseguida y les hice señas. Nos saludamos, nos presentamos (con nuestros nombres reales) y, de repente, ya éramos un Grupo, así con mayúscula.
Una cena sirvió para hacernos intercambiar datos sobre nosotros, bromas, chistes y algo de política (ésta de la mano de Guti y R que descubrieron así una pasión común). Luego algo de rock en un bareto en el que compartimos espacio con Nancho Novo. Yo estaba algo desconectada. No lograba entrar en ninguna conversación porque no oía nada, así que me dediqué a pensar en lo que estaba pasando. Era fantástico como habíamos congeniado todos en tan poco tiempo. Me costaba creer que hacía unas pocas horas que nos conocíamos todos. Nos sacamos fotos de todo tipo y nos tomamos algunas copas de más. Tanto fue así que nos fuimos a un karaoke en el que no conseguimos cantar ninguna de las canciones pedidas, pero nos reímos mucho. Allí nació “la chica gin tonic”. El final de la noche fue en una disco donde la media de edad rondaba los 40 y donde un camarero entrado en años (muchos, eh) cortejó sutilmente a shigella. Mucho baile, más copas y más risas y cada uno a su cama.
El sábado fue diferente. Guti se marchó a mediodía (una pena). Yo almorcé con PerroA y luego de una siestecilla nos encontramos en la Plaza de España con R, Toño, PE, Shigella y Phant. Los madrileños nos llevaron a un par de sitios muy chulos. Esa noche descubrimos que en Madrid todo está a media hora. Nos lo enseñó R. Claro que su concepto de la media hora… La verdad es que estábamos todos muy cansados y además cenamos muy tarde. Aún así todos nos esforzamos por aprovechar el tiempo en nuestra última noche. Así fue como R prometió llevarnos a un local muy cabaretero de Chueca donde ponían música funky y demás y nos encontramos con un local tipo puticlub con un drag queen de pelo rosa sentada a la barra y otra cantando por Rocío Jurado sobre un escenario “Como yo te amo”… Shige se quería quedar, pero la mayoría quedaron espantados y tuvimos que irnos. De media hora en media hora fuimos yendo a diferentes sitios que estaban hasta arriba de gente. Al final acabamos en una cafetería que cerró con nosotros dentro jugando al “Gestionary” (con las tarjetas del Pictionary haciendo gestos), ocupando medio local y tomando mojitos asesinos. Cuando al fin nos apagaron las luces del bar nos marchamos con idea de ir a desayunar a un bar que estaba… ¡a media hora! Después de tanto caminar se hizo tan tarde que cada unos se fue a dormir.
El domingo nos reunimos en el Retiro con unos bocatas y nos despedimos de PerroA, Shigella y Phant, que volvían en coche. Yo cogía el avión más tarde así que me llevaron a tomar algo al círculo de Bellas Artes, donde nos sentamos a 3 mesas de Nacho Cano. ¡Qué sitio más pijo! Y tras eso, me marché yo también con una gran pena y con la sensación de haber pasado uno de los mejores fines de semana en mucho tiempo. 
Ya contaré lo que me pasó en el viaje de vuelta en otro momento que esto ya es demasiado largo.

Un par de detalles de cada uno:
-PerroA: nos conocemos hace mucho y me encantó encontrarme contigo de nuevo y con un mejor rollo.
-Shige: ya sabes que te quiero un montón y me divertí un montón echando unos bailes contigo.
-Phant: aguantaste como un campeón a pesar de no gustarte mucho ir de discoteca. Eres un sol.
-PE: eres una chica encantadora. Nos maravilló el gran esfuerzo que hiciste de venir los tres días a pesar de tener que coger tren y metro. Gracias de verdad.
-Toño: eres un tío genial. Me he reido un montón contigo y me ha encantado conocerte.
- Guti: eres una gran persona y aunque nos conocemos poco te tengo mucho aprecio y me apenó que no pudieras quedarte un día más.
-R: eres tal y como me imaginaba. Un tío sociable, simpático y carismático. El mejor anfitrión. Gracias por todo…

Besosssss

sábado, 4 de septiembre de 2010

Gravity in motion

Como he visto que os ha gustado la canción a muchos os dejo aquí este video para que veáis cómo se puede transformar una preciosa canción en movimientos alucinantes que transmitan tanto o más que la propia música. La música habla de una adicción, yo creía que a una persona, pero puede aplicarse a cualquier cosa. La coreografía representa lo mismo. Él es la adicción y ella la persona que trata en vano de librarse de ella (id directamente al minuto 1 para saltaros las imágenes del ensayo y la explicación. No se oye muy bien, pero es el que mejor imagen tiene de los que encontré).

viernes, 3 de septiembre de 2010

Gravity

Deseo compartir esta canción con vosotros estos momento en los que me siento un poco triste. No digo nada más. Sólo que la disfruteis...

viernes, 13 de agosto de 2010

La caja de costura

La caja de costura de mi madre bien podría ser la de Mary Poppins: tiene y le cabe de todo. Yo no es que sepa coser muy bien, pero me apaño. Además con mi afición por la danza he tenido que coser muchos adornos a ropas. Recuerdo que siempre que iba buscando un hilo de un color lo encontraba en aquella caja. Tenía todos los colores imaginables. Nunca he tenido que decir "vaya este color tendré que comprarlo que no hay". Nunca. Supongo que ha sido un trabajo de años por parte de mi madre comprando hilos de todos los colores. Ella más de una vez sí que tuvo que decir esa frase. Pero yo me lo encontré todo hecho. Y no solo hilos. También tiene botones de todos los colores y formas. Y los tiene clasificados por colores en ristras sin fin. ¿Que quieres un corchete? Ahí los tienes de varios tamaños. ¿Un automático? También están. Aguja finas, gruesas, de ojo pequeño, de ojo grande, de punta roma. Tijeras, dedales, alfileres, imperdibles, tiza para marcar, cinta métrica... Es la caja sin fin. Eso sí, está todo desordenado así que la búsqueda de cada cosa es ardua. Pero siempre acabas encontrando lo que buscas. Ahora está algo destartalada porque tiene muchos años, pero el valor sentimental es mucho como para desprenderse de ella.