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domingo, 1 de enero de 2012

Feliz 2012

Empieza el 2012. Acabo el 2011 con compañeros de trabajo y empiezo el 2012 con compañeros de trabajo, tomado 12 uvas sacados de un vasito de plástico y soplando matasuegras. Abrazos y besos sinceros entre los que estábamos allí, deseos de feliz año. Todo ello después de una comilona digna de cualquier fiesta de Nochevieja de pago. En este caso una fiesta casi obligada, pero aceptada de buena gana. La verdad es que tampoco tenía ningún plan alternativo si no hubiera trabajado, así que no se me ocurre mejor mejor forma de empezar el nuevo año que la que pasé.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Retos y responsabilidades

Creo firmemente que no hay nada que satisfaga más que el deber cumplido. Sé que suena a tópico, pero es así. Y si además tiene resultados positivos para tí y para otra gente, mejor que mejor. 
Últimamente estoy operando a algunos pacientes y me angustia mucho que puedan ir mal, pero veo que poco a poco todos van saliendo y eso me satisface increiblemente. No sabéis cuánto. No creáis que lo hago mejor que nadie, ni que soy una máquina o algo así. No soy más que una humilde residente que está aprendiendo a un ritmo normal o incluso un poco lento. Estos pequeños retos, estás pequeñas responsabilidades me hacen sentirme plena y, sobre todo, útil. Tengo la suerte de poder ver el resultado directo de mi trabajo. Eso tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Si todo va bien, fantástico, pero si va mal... Mal asunto. De momento todo está yendo bien. Cruzaré los dedos para que siga así.

domingo, 3 de julio de 2011

Cansada

¿Alguna vez habeis estado tan cansados que os sentís tristes y sin ganas de nada? Pues eso me pasa a mí ahora. No tengo fuerzas ni para hablar, ni me apetece. Vengo de trabajar ahora. Ha sido un turno duro con sus más y sus menos. Y ahora estoy tan reventada que estoy de mal humor y triste. Lo bueno de esto es que se debería quitar durmiendo...

sábado, 29 de enero de 2011

Caos en la sanidad canaria

Señores y señoras. Permitidme que me desahogue aquí, que para mí es hoy por hoy el lugar perfecto para ello. Quiero hablaros de la realidad de la sanidad en Canarias. 
La cosa empeora por momentos. Yo, humilde residente, me escandalizo de ver lo que está pasando. ¿A qué lumbreras se le habrá ocurrido reducir los presupuestos de sanidad? La sanidad debería ser el sector que más presupuesto recibiera. La salud es lo primero, ¿o no? ¡Qué va! Es más importante el Carnaval... y los fuegos artificiales de fin de año... y los de las fiestas de San Juan... Pues en base a esto la sanidad canaria ha recibido un recorte presupuestario brutal. Un 11'7% menos que el año pasado. Eso vienen a ser 300 millones de euros menos. ¿Y en qué ha repercutido eso? ¿En menores sueldos a los médicos? Sí, claro. También nos hacen pagar el aparcamiento, nos quitan los tickets de comida y el agua de las plantas de hospitalización. Y reducen los días libres por congresos o cursos.
Pero ojalá sólo fuera eso. La contratación se ha reducido. En mi servicio, el de Cirugía General y del Aparato Digestivo, faltan 5 médicos entre jubilaciones, bajas indefinidas y renuncias. Sólo han contratado a una persona. Sin embargo, el número de cánceres del aparto digestivo (recto, colon, estómago, esófago) sigue en aumento y, con ello, la lista de espera. Esto significa que algunos esperan 4 o 5 meses para operarse de su cáncer, con el consiguiente riesgo de que en ese tiempo se acabe extendiendo. Todo esto también hace que las enfermedades "menos urgentes", como las hernias, las piedras de la vesícula, etc. esperen una media de 2 años para operarse, lógicamente cediendo su lugar a las enfermedades más graves. Los médicos trabajan cada día, más 6 guardias al mes, más 1 o 2 tardes por semana para sacar adelante la lista de espera. Todo ello habiéndose reducido su sueldo en cerca de 1000 euros en algunos casos. Pero esto es sólo en mi servicio.
El otro día escuche que iban a dejar de hacerse densitometrías (una prueba para diagnosticar la osteoporosis) porque el hospital no tenía dinero para pagar un ordenador nuevo que hacía falta, ya que el que tienen está obsoleto. 
La lista de espera de colonoscopias (una prueba que introduce una cámara en el colon y que, entre otras cosas, detecta tomeres del colon)  es de 2 años. Las hacen todas las mañanas, pero sólo una tarde porque, aunque los médicos están dispuestos a hacer más tardes, el hospital no está dispuesto a pagarles más tardes. Y vale que nuestra profesión es de asistencia y que nuetsro objetivo es ayudar a los demás, pero trabajar gratis sacrificando nuestro escaso tiempo libre, tampoco... Una gran parte de los médicos del sistema público están sufriendo de "burnout". Yo he visto a alguno.  Y muchos acaban abandonando la comunidad, el país o, en algunos casos, la profesión.
Yo no digo que los médicos seamos unos mártires y deberían pagarnos más y darnos más días libres. Yo no pido eso. Yo pido que no recorten en salud. Que contraten a más profesionales, que mimen a los que tienen, que compren los aparatos que haya que comprar, que hagan lo necesario para reducir las listas de espera... 
Que hagan lo que haga falta. La salud es lo primero.

viernes, 24 de septiembre de 2010

L. ya se he ido...

El azar quiso que dejara este mundo el día que yo estaba de guardia. Como si estuviera predestinada a ser yo la que le hiciera el certificado de defunción. Le di el pésame a la familia y la vi. !Cómo cambia uno cuando muere! En su foto de DNI estaba guapísima. Me cayó más de una lágrima mientras escribía la hora de le muerte...

sábado, 18 de septiembre de 2010

L. ya lo sabe

Ya he contado cosas sobre mi paciente L. Tiene un cáncer en estadío cada vez más terminal y nadie quería contarle que se estaba muriendo. Pero toda su familia lo sabía ya. Yo insistía a mis adjuntos que habría que decírselo, pero todo me decían que mejor no. Sólo si lo pregunta directamente, sólo si insiste, para qué quitarle la esperanza, qué sentido tiene decírselo ahora... Esas eran las frases que me decían en respuesta a mi insistencia. Pero lo cierto es que la paciente varias veces preguntó directamente y no fueron capaces de darle una respuesto sincera. Se dedicaban a irse por las ramas. Yo creo que tenían miedo a darle la noticia. A los médicos no nos forman para dar malas noticias. Es increible, pero cierto.
Hace unos pocos días estaba ya haciendo informes clínicos en la planta y pasó por allí la médico de Cuidados Paliativos (es la unidad que se encarga de tratar globalmente a los pacientes cuando ya no hay tratamientos curativos para ellos). Hablé con ella y despotriqué a gusto. Le dije todo lo que pensaba, que la paciente debía saberlo, más ahora que tal vez era trasladada a Cuidados Paliativos. ¿No se preguntaría la paciente por qué la trasladaban a esa unidad? Ella me dijo que claro que debía saberlo, pero que debía haberlo sabido hace mucho y que quién se lo iba a decir ahora. "Yo se lo puedo decir si me das permiso. No tengo ningún problema". Y fuimos las dos con la enfermera y hablamos con ella. Fue duro. La paciente lloró, la familia lloró y yo estuve a punto de llorar. Como suponía, ella sospechaba que las cosas no iban bien. Después de eso me sentí aliviada. Estaba convencida de haber hecho lo correcto.
Al día siguiente lo comenté con mis adjuntos y a ambos les pareció fatal que se lo hubiéramos dicho. Que si para qué a estas alturas, que si le hemos quitado la esperanza que es lo único que le quedaba... Y yo me sentí fatal. Y empecé a darle vueltas a la cabeza. ¿Es posible que la única razón por la que quería decírselo era para aliviar mi propia conciencia, es decir, por puro egoismo? ¿Tal vez hubiera sido mejor que no lo supiera? ¿Realmente hubiera sido mejor para ella vivir (o en este caso, morir) en la ignorancia? No sé qué contestar.
No he vuelto a verla desde entonces. Los médicos piensan que no le queda mucho de vida y yo ahora tengo unos días libres. Es posible que no la vea más. Y me reconcome pensar que tal vez le he generado más sufrimiento aun en sus últimos días de vida.

domingo, 22 de agosto de 2010

Desanimada

Ayer tuve una guardia complicada. L. se puso muy mala y por fin alguien le contó lo que le pasaba, aunque muy someramente. Sin embargo, a su familia sí que se lo contaron todo (nunca entenderé lo de contarle más información a la familia que al paciente, sobre todo tratándose de una persona joven). Yo creo que no le queda ya mucho. Otra vez estuve a punto de llorar en el trabajo. Bueno, a punto no. Me cayó alguna lágrima que rápidamente disimulé. 
También murieron dos pacientes ancianos. A uno de ellos lo vi morir. Era mayor y con muchas enfermedades así que no se le reanimó. Os aseguro que es algo muy desagradable ver morir a alguien. No sé si alguno de vosotros lo habrá vivido. Se van poniendo cada vez más amarillentos, luego pálidos y empiezan a hacer lo que llamamos gasping, que viene a ser como una respiración jadeante cogiendo pequeñas bocanadas de aire, en un intento de seguir aferrándose a la vida. Pero cuando sucede esto quiere decir que la persona ya está en las últimas. Yo nunca lo había visto, pero cuando lo ves, sabes lo que estás viendo. Es bastante triste. Una de nuestras pacientes murió más plácidamente gracias a un poco de morfina. Al otro no dio tiempo de hacerle mucho.
La verdad es que estoy un poco desinflada y desanimada hoy. Pero, como digo siempre, se me pasará...

jueves, 19 de agosto de 2010

Estoy triste

Estoy triste hoy. Creo que sé por qué es y lo voy a contar para desahogarme. No debería traerme el trabajo ni las preocupaciones del mismo a casa, pero no puedo evitarlo. Soy humana y además más empática de la cuenta, por lo que se ve. Me explico.
L. tiene 41 años. Aun es joven, pero la fatalidad ha querido que le quede muy poco tiempo de vida. Y ella aun no lo sabe. Hace un año tuvo un tumor. Todo fue aparentemente bien. Le extirparon el tumor y tras la operación le dieron radioterapia. Un año más tarde, hace apenas 2 meses, llegó a nosotros por un problema intestinal. Hubo que operarla de urgencia y se descubrió que el tumor había vuelto a aparecer y que estaba algo más extendido que antes. Pero se operó y se quitó todo lo que había. El estudio de la pieza que se quitó confirmó el tumor. Se lo dijeron a la paciente y lo aceptó. Estaba pendiente de darse quimioterapia. Hace un par de semanas volvió a ingresar de urgencia por un nuevo problema intestinal. Estaba muy preocupada porque tenía un dolor fijo que no se le iba y que no le dejaba comer. Esta vez no ha habido que operarla. Le hicieron unas pruebas y de palabra nos dijeron que tenía algo que parecía ser tumor en un sitio nuevo, el informe de esa prueba no aparecía por ningún lado. Mientras la paciente seguía ingresada, con dificultad para comer y con dolor de vez en cuando. Y nadie le decía que se había reproducido el tumor de nuevo. Su médico, el que la operó, está de vacaciones, y aunque la vamos a ver los demás todos los días, nadie quiere decirle lo que pasa. Yo les he preguntado a los otros por qué y todos me dicen que hay que esperar a que llegue su médico. Y yo no lo entiendo. Ella debe saber lo que le pasa. Cada día que entro a su habitación a verla me siento fatal. Siento que la estamos engañando. Hoy la he visto pasear por los pasillos de la planta y cada vez está más consumida. Pero siempre sonríe cuando entramos a verla.
Hoy ha llegado por fin el informe. Y el panorama es desolador. Metástasis por todas partes: estómago, hígado, pulmón, intestino... La vida es una puta mierda. ¿Para que coño servimos los médicos si no podemos hacer nada por una persona joven con un montón de vida por delante? ¿Alguien me puede responder a esto?

(no he podido parar de llorar mientras escribía esto)

miércoles, 11 de agosto de 2010

Recompensa

Nunca lo hubiera creido, pero ha pasado. Creía que después de haber ido a trabajar un día que no me tocaba y haber perdido mi día no recibiría ni un agradecimiento ni nada. Me equivocaba. Hoy, saliente de guardia, el jefe en funciones me ha dado las gracias por haber venido a trabajar ese día en que debería haber estado en casa descansando. Y después me ha dicho otra persona que debería cogerme otro día para recuperar el que perdí, así que hablé con una de las personas con las que estoy trabajando ahora mismo y me ha dicho que le parece estupendo y que me lo coja mañana. Así que hasta el viernes no voy a trabajar. Parece que me equivocaba y las buenas acciones a veces tienen su recompensa.

lunes, 9 de agosto de 2010

Cagándome en la madre que parió a...

... no sé bien quién, pero me cago en su madre. Mi libranza de guardia de mañana se ha ido al carajo. Y todo por un favor a un compañero. Que no me importaría si realmente le estuviera haciendo un favor a él, pero creo que se lo estoy haciendo a otros que no merecen un favor. Y precisamente esta noche tenía una fiesta de cumpleaños que había sido puesta hoy para q yo pudiera ir y quedarme hasta tarde. Al final he ido porque no me daba la gana perdérmela. Además tenía intención de quedarme hasta el final, disfrutar y dormir lo que pudiera. La fiesta fue bien, pero ha acabado pronto. He intentado relajarme, pero no podía pensando en que mañana tenía que ir. Y ahora, como he llegado pronto he decidido quedarme aquí un rato. Mañana me arrepentiré de todo esto cuando suene el despertador, pero me da igual. Se me pasará. No voy a dejar que se me escape la vida por el trabajo.

sábado, 7 de agosto de 2010

Pasando el rato

Aquí estoy, en el trabajo. El día se presentaba duro, pero llevo un turno fantástico. Casi no he hecho nada y además he estado en buena compañía. Hemos almorzado en la terraza y hacía un día estupendo. Por fin después de mucho tiempo hemos tenido un día despejado. ¿Qué más podría pedir? Bueno, sí, estar en mi casa o en la playa en vez de aquí. Pero todo no se puede tener...

viernes, 6 de agosto de 2010

Cansada

La semana no ha sido muy dura que digamos, pero me he estado acostando tarde así que he ido acumulando sueño. Lo malo es que ahora que viene el fin de semana y podría descansar, resulta que me toca trabajar mañana. 24 horas seguidas. Creo que es lo que peor llevo del nuevo trabajo. Más que mi torpeza (lo iré arreglando), más que mi falta de conocimientos (esto también) y más que mis escasas relaciones con los demás (voy progresando). Bueno, lo importante es tener trabajo. Recuerdo que siempre decía que yo pretendía trabajar para vivir y no vivir para trabajar y resulta que mi nueva profesión me lleva directamente a lo segundo. No quiero, pero sí que quiero hacer bien mi trabajo.